Compró sin IVA, pero el problema no fue el impuesto: cuando nadie responde, el dinero queda en el aire
Para muchos colombianos, los días sin IVA eran una oportunidad de oro: comprar ese televisor, esa nevera o ese computador que llevaban meses aplazando. La promesa era clara: pagar menos y recibir lo mismo. Pero para cientos de personas, la realidad fue muy distinta.
La Resolución 37848 de 2025 de la Superintendencia de Industria y Comercio muestra cómo, detrás de compras que parecían normales, hubo pedidos cancelados, dinero que tardó en devolverse y consumidores que nunca recibieron respuestas claras.
Lo que el ciudadano creyó comprar… y lo que realmente pasó
Imaginemos una situación muy común durante un día sin IVA. Un ciudadano compra un electrodoméstico por **$2.399.000**, confiando en que ese precio ya incluye el beneficio prometido. Hace el pago, recibe el comprobante y espera la entrega.
Días después, el pedido es cancelado. El dinero no regresa de inmediato. Pasan semanas. En algunos casos, meses.
Mientras tanto, esa plata ya no está disponible para el arriendo, el mercado o los servicios. Está atrapada en un trámite que nadie explica y que nadie responde.
Pedidos cancelados y dinero que no aparece
Según lo revisado por la Superintendencia, se solicitó a la empresa información detallada sobre:
– Ventas realizadas durante los días sin IVA de 2021 y 2022.
– Pedidos cancelados y sus motivos.
– Devoluciones de dinero a los consumidores.
– Solicitudes de reversión de pago.
– Quejas y reclamos presentados por los usuarios.
La autoridad necesitaba saber, por ejemplo, si un producto comprado por **$1.800.000** fue entregado, si un pedido de **$3.200.000** fue cancelado por falta de inventario y cuánto tiempo tardó la devolución.
Pero esa información nunca llegó completa. Y cuando la información no llega, los consumidores quedan desprotegidos.
El costo silencioso de no responder
La empresa fue sancionada con una multa de **$63.515.800**, equivalente a **50 salarios mínimos**, no por vender mal, sino por no responder oportunamente a los requerimientos de la autoridad.
¿Por qué eso importa al ciudadano común? Porque mientras nadie responde, nadie verifica si el dinero fue devuelto, si el pedido se cumplió o si el consumidor sigue esperando una solución.
Ese silencio tiene un costo real: plata que no vuelve, decisiones financieras aplazadas y una sensación de impotencia que muchos conocen demasiado bien.
La lección de educación financiera que deja este caso
La educación financiera no solo consiste en ahorrar o invertir. También es entender que cuando una compra se cancela, el dinero debe volver rápido y con explicación clara.
Aceptar que una devolución de **$2.000.000** se demore meses no es normal. Resignarse a no recibir respuesta no es prudente. Eso también es perder dinero.
Un mensaje final para no olvidar
Si compras y no te entregan, el dinero sigue siendo tuyo. Si cancelan tu pedido, tienes derecho a saber cuándo y cómo te devuelven cada peso.
Porque cuando nadie responde, el consumidor paga dos veces: una con su plata y otra con su tranquilidad.
Fuente: Resolución 37848 de 2025 – Superintendencia de Industria y Comercio.

